Violación Sexual en Hombres

Hijo, a los hombres no les violan

 

En el mundo existe un tabú: que a los hombres no les violan. Pero en noviembre de 2014 el conocido actor de hollywood Shia Labeouf, confesó en una entrevista que había sido violado durante la ocurrencia de una performance artística. Antes, en Chile, tres hombres confesaban que habían sido abusados de manera sistemática por el Sacerdote católico Fernando Karadima, uno de los más influyentes de la elite chilena.

La Revista masculina GQ hizo lo suyo con un polémico reportaje: cientos de soldados estadounidenses han sido violados y abusados en los cuarteles militares. Cada día son 38 los hombres que son violentados sexualmente en las reparticiones militares, una cifra alarmante.

Testimonios como el de Jones causan impacto: “Sigo sin creer que yo me hice esto. Sigo diciendo a mí mismo, “si yo no hubiera tomados un par de cervezas esa noche”. Si yo no le había invitado a mi habitación. Traté de resistir. Pero él era tan jodidamente fuerte.” O el de Neal que después de ser violado, fue a la asistencia médica militar a constatar lesiones anales, a lo que el Doctor le dijo: “Hijo, los hombres no son violados”.

¿Cuántos hombres – niños, jóvenes y adultos – son violados cada día? ¿Cuántos de ellos denuncian? ¿Cuántos quedan en el silencio y los victimarios en la impunidad? ¿Por qué hoy no es parte de la agenda pública y de los servicios gubernamentales?

En Södersjukhuset, al sur de Estocolmo, Suecia, se ha creado  el primer centro médico del mundo en tratar a las víctimas masculinas de abuso sexual.

En Suecia se registraron en el último año, un total de 370 casos de violación a hombres o niños, según el Consejo Nacional Sueco de Prevención del Crimen. Pero se sospecha el número sea mucho mayor, debido a los prejuicios sociales que provocan que muchos hombres nieguen ser víctimas de abuso sexual.

Según dijo la doctora Lotti Helström al periódico sueco The Local, “la percepción general es que los hombres no pueden ser violados”. Los estudios, sin embargo, “aseguran que los efectos en la salud —tanto física como psicológica— de una violación son incluso más graves en un hombre. Hay un riesgo mayor de que las víctimas hombres sufran estrés post-traumático”, dice Helström.

Los mitos de la masculinidad, hoy nos está pasando gravemente la cuenta. Se piensa que el hombre no puede ser violado, y que si llegara a suceder aquello, es una vergüenza denunciarlo y reconocerlo. Sin embargo un hombre violado no significa que lo haya buscado, que sea homosexual, o que necesariamente haya existido penetración anal, o que una mujer o un grupo de mujeres no puedan hacerlo. Es una violación a la dignidad humana, es un quiebre en el alma y en la moral de ese hombre que le perdurará de por vida y que determinará su actuar en el futuro, y que no porque haya sido violado, es menos masculino.

Hoy la legislación en el mundo en esta materia es pobre. En general lo que es considerado violación, es tipificado como una mera agresión. Eso sumado, a la desprotección cultural que sufre el hombre en esta materia.  ¿Porqué cultural y normativamente el acto que se considera violación en contra de una mujer, hacia el hombre, es un mero acto sexual?

La siguiente foto cuenta una historia. Era su quinta noche en el alojamiento universitario, y el joven sufrió una imborrable violación del cual constituía una especie de bienvenida al mundo universitario. Lo callaron diciendo: “Vamos…Nadie lo sabrá”

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