Homofobia en el país de Bob Marley

Marley

 

Bob Marley hizo un breve viaje a los Estados Unidos en febrero del 1979 para realizar unos importantes negocios discográficos. Marley conocido por ser un bohemio y gozador de la vida, fue invitado a una serie de fiestas. A una de ellas, le dijeron que le iban a presentar a Prince, del que su manager le dijo que era un genio musical y un tipo muy agradable. Cuando Bob le vio llegar con su tan conocido impronta, optó por escaparse para impedir que nadie le viera, y mucho menos le fotografiaran con Prince, con aquel “butty man”.

“Butty Man” es un término despectivo para referirse a los homosexuales. Si teníamos en nuestras mentes que Jamaica era una isla paradisíaca donde la paz y el amor reinaban, aquella tan solo es una caricatura. Desde 1864,  rige una Ley colonial que castiga la sodomía con 10 años de cárcel, y cualquier intimidad física entre hombres (sea pública o privada) con dos años de presidio efectivo.

A nivel cultural el asunto es peor. La homosexualidad en Jamaica está considerada una patología biológica, un pecado religioso y una aberración cultural, por lo que está socialmente aceptado que un golpiza, una apuñalada, una destrucción facial o un asesinato a un homosexual es algo “prácticamente normal”. En el 2012 se registraron 1600 asesinatos de homosexuales. La justicia y las instituciones públicas no protegen a las víctimas de esta brutalidad.

El anterior Primer Ministro de Jamaica, el conservador Orette Bruce Golding, había afirmado incluso que “los homosexuales merecían morir”. Hoy, la actual Primer Ministra, Portia Simpson-Miller declaró que “nadie debería ser discriminado debido a su orientación sexual” y que “el gobierno debería proporcionar protección” al colectivo LGBTI. Un avance, pero que no se ve reflejado en una normativa que vaya hacia el respeto de la diversida.

Qué lejos está Jamaica – y el mismo Marley por cierto – de su misma letra: “One love, one heart let’s get together and feel all right (Un amor. Un corazón. Juntémonos todos y nos sentiremos bien.”

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Discriminación en los niños

En mi experiencia en el sector educacional he podido constatar que los niños discriminan. Sin embargo, tengo absoluta certeza que este es un hábito que lo han aprendido a partir del seno de la familia, el medio social en el cual viven y sobre todo del sistema educacional en que están insertos.

Según los últimos estudios en Chile, el 75% de los chilenos creen que este es un país con muchos prejuicios y tabúes, mientras que el 70% de los chilenos dice discriminar a los inmigrantes latinoamericanos. En virtud de los análisis realizados por UNICEF, más del 50% de los niños dice haber sido aislado por ser diferente del resto, mientras que el 88% de los niños y adolescentes señala que quienes sufren más   bromas de parte de sus compañeros son quienes tienen un problema o defecto físico o rasgos indígenas.

Hace unos años atrás, el programa “Informe Especial” de TVN (Chile) realizó el siguiente experimento social (según la metodología de Kenneth y Mammie Clark) que acá se comparte:

Este mismo experimento, ha sido reproducido en distintas culturas y sociedades. Acá, un ejemplo de México:

Es realmente impactante constatar que las sociedades educan a través de parámetros normativos que tienden a homogeneizar la dinámica social, estableciendo “la normalidad”, los “conceptos de bien y mal”, y estos, relacionados con color de piel, etnias, culturas y religiones.

Sin embargo, en el siguiente video demuestra lo contrario. Un niño entra en un proceso racional de entender que el ejercicio del amor no tiene fronteras ni géneros. Acá, entiende de una manera muy simpática como es posible que dos hombres sean esposos:

Lo más probable es que Calen esté en un espacio familiar donde se habla y conversa sobre el libre ejercicio del amor como también padres que le han enseñado que pueden existir la diversidad de matrimonios y enlaces de pareja.

En mayo de 2013, se estrenó en Estados Unidos la serie animada SheZow, que trata de Guy, un niño de 12 años que colocándose el misterioso anillo de su tía, se transforma en SheZow, una superheroína con tacos, melena larga, y ropa color rosa. Guy es la representación reafirmada de su identidad de niño, no presenta tendencias homosexuales, mientras que su alterego, no es travestismo, sino una representación femenina de sí misma que desea salvar el mundo. Acá su presentación oficial:

Creo necesario que nuestra sociedad debe estar fundada en la conciencia de que el ser humano se constituye y sostiene en diversidad, donde el pluralismo sea el ejercicio libre de nuestras vidas. Para ello necesitamos educar a nuestros niños bajo esos principios y valores. Lo contrario a eso, a mi juicio, es una sociedad absurda, violenta y creadora de un orden moral ficticio.