El Decenio Internacional para los Afrodescendientes

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En las Américas, existen 200 millones de personas que se identifican como descendientes de Africanos.

Ellos, han sido víctimas de la esclavitud en la etapa colonial y postcolonial. Actualmente, sufren de la trata de esclavos transatlántica y la migración forzada por motivaciones de hambruna, extrema pobreza y enfermedades. Bajo este mismo escenario, constituyen algunos de los grupos de mayor pobreza y marginación. Los estudios realizados por organismos internacionales y nacionales, demuestran que los afrodescendientes todavía tienen un acceso limitado a servicios de educación y salud de calidad, a la vivienda y la seguridad social. launch-decade-drums

Su situación es invisible, y los Estados no están haciendo nada para reconocer la realidad, en donde se esconde discriminación de la población, abuso policial, segregación geográfica y vulneración sexual.

En Chile, ¿cuál es el nivel de organización comunitaria de afrodescendientes reconocida por el Estado? ¿qué planes de apoyo y asistencia para los migrantes existen? ¿qué está haciendo el Ministerio de Educación para reconocer y ejercer los derechos de afrodescendientes?.

Las Naciones Unidas ha establecido que entre 2015 y 2024, se debe celebrar la Década Internacional para Afrodescendientes. Este con el objetivo que los Estados miembros de las Naciones Unidas: “deberían adoptar medidas concretas y prácticas mediante la aprobación y aplicación efectiva de marcos jurídicos nacionales e internacionales y de políticas y programas de lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia a que se enfrentan los afrodescendientes, teniendo en cuenta la situación particular de las mujeres, las niñas y los varones jóvenes”.

OHCHR

 

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Violación Sexual en Hombres

Hijo, a los hombres no les violan

 

En el mundo existe un tabú: que a los hombres no les violan. Pero en noviembre de 2014 el conocido actor de hollywood Shia Labeouf, confesó en una entrevista que había sido violado durante la ocurrencia de una performance artística. Antes, en Chile, tres hombres confesaban que habían sido abusados de manera sistemática por el Sacerdote católico Fernando Karadima, uno de los más influyentes de la elite chilena.

La Revista masculina GQ hizo lo suyo con un polémico reportaje: cientos de soldados estadounidenses han sido violados y abusados en los cuarteles militares. Cada día son 38 los hombres que son violentados sexualmente en las reparticiones militares, una cifra alarmante.

Testimonios como el de Jones causan impacto: “Sigo sin creer que yo me hice esto. Sigo diciendo a mí mismo, “si yo no hubiera tomados un par de cervezas esa noche”. Si yo no le había invitado a mi habitación. Traté de resistir. Pero él era tan jodidamente fuerte.” O el de Neal que después de ser violado, fue a la asistencia médica militar a constatar lesiones anales, a lo que el Doctor le dijo: “Hijo, los hombres no son violados”.

¿Cuántos hombres – niños, jóvenes y adultos – son violados cada día? ¿Cuántos de ellos denuncian? ¿Cuántos quedan en el silencio y los victimarios en la impunidad? ¿Por qué hoy no es parte de la agenda pública y de los servicios gubernamentales?

En Södersjukhuset, al sur de Estocolmo, Suecia, se ha creado  el primer centro médico del mundo en tratar a las víctimas masculinas de abuso sexual.

En Suecia se registraron en el último año, un total de 370 casos de violación a hombres o niños, según el Consejo Nacional Sueco de Prevención del Crimen. Pero se sospecha el número sea mucho mayor, debido a los prejuicios sociales que provocan que muchos hombres nieguen ser víctimas de abuso sexual.

Según dijo la doctora Lotti Helström al periódico sueco The Local, “la percepción general es que los hombres no pueden ser violados”. Los estudios, sin embargo, “aseguran que los efectos en la salud —tanto física como psicológica— de una violación son incluso más graves en un hombre. Hay un riesgo mayor de que las víctimas hombres sufran estrés post-traumático”, dice Helström.

Los mitos de la masculinidad, hoy nos está pasando gravemente la cuenta. Se piensa que el hombre no puede ser violado, y que si llegara a suceder aquello, es una vergüenza denunciarlo y reconocerlo. Sin embargo un hombre violado no significa que lo haya buscado, que sea homosexual, o que necesariamente haya existido penetración anal, o que una mujer o un grupo de mujeres no puedan hacerlo. Es una violación a la dignidad humana, es un quiebre en el alma y en la moral de ese hombre que le perdurará de por vida y que determinará su actuar en el futuro, y que no porque haya sido violado, es menos masculino.

Hoy la legislación en el mundo en esta materia es pobre. En general lo que es considerado violación, es tipificado como una mera agresión. Eso sumado, a la desprotección cultural que sufre el hombre en esta materia.  ¿Porqué cultural y normativamente el acto que se considera violación en contra de una mujer, hacia el hombre, es un mero acto sexual?

La siguiente foto cuenta una historia. Era su quinta noche en el alojamiento universitario, y el joven sufrió una imborrable violación del cual constituía una especie de bienvenida al mundo universitario. Lo callaron diciendo: “Vamos…Nadie lo sabrá”

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Diversidad e Inclusión: el amor no tiene etiquetas.

Si bien la gran mayoría de los estadounidenses se consideran a sí mismos sin prejuicios, muchos realizamos juicios sobre las personas sobre la base de lo que vemos, ya sea raza, la edad, el sexo, la religión, la sexualidad, o discapacidad. Esta razón es que muchas de las personas se sienten discriminados.

En una transitada calle de Santa Mónica, California, pusieron un scanner de rayos X gigante durante el pasado Día de San Valentín.

Ahí una pareja se besaba sólo dejando ver su esqueleto. La gente apostada en el lugar no podía ver si eran hombres o mujeres. La sorpresa venía cuando los participantes caminaban fuera del scanner y mostraban su identidad: Una pareja de mujeres, una afroamericana y un asiático, dos papás afroamericanos y su hijo o un rabino judío y un imán musulman que demostraban su fraternidad y amor, fueron algunos de los que pasaron por este ingenioso experimento que tenía como objeto demostrar que el “Amor no tiene etiquetas”.

Manifiesto (Hablo por mi diferencia) de Pedro Lemebel

En homenaje a Pedro Lemebel (1952-2015), escritor, cronista y artista plástico chileno.

 

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Este texto fue leído como intervención en un acto político de izquierda en septiembre de 1986, en Santiago de Chile.

 

No soy Pasolini pidiendo explicaciones
No soy Ginsberg expulsado de Cuba
No soy un marica disfrazado de poeta
No necesito disfraz
Aquí está mi cara
Hablo por mi diferencia
Defiendo lo que soy
Y no soy tan raro
Me apesta la injusticia
Y sospecho de esta cueca democrática
Pero no me hable del proletariado
Porque ser pobre y maricón es peor
Hay que ser ácido para soportarlo
Es darle un rodeo a los machitos de la esquina
Es un padre que te odia
Porque al hijo se le dobla la patita
Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro
Envejecidas de limpieza
Acunándote de enfermo
Por malas costumbres
Por mala suerte
Como la dictadura
Peor que la dictadura
Porque la dictadura pasa
Y viene la democracia
Y detrasito el socialismo
¿Y entonces?
¿Qué harán con nosotros compañero?
¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos
con destino a un sidario cubano?
Nos meterán en algún tren de ninguna parte
Como en el barco del general Ibáñez
Donde aprendimos a nadar
Pero ninguno llegó a la costa
Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas
Por eso las casas de caramba
Le brindaron una lágrima negra
A los colizas comidos por las jaibas
Ese año que la Comisión de Derechos Humanos
no recuerda
Por eso compañero le pregunto
¿Existe aún el tren siberiano
de la propaganda reaccionaria?
Ese tren que pasa por sus pupilas
Cuando mi voz se pone demasiado dulce
¿Y usted?
¿Qué hará con ese recuerdo de niños
Pajeándonos y otras cosas
En las vacaciones de Cartagena?
¿El futuro será en blanco y negro?
¿El tiempo en noche y día laboral
sin ambigüedades?
¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
¿Van a dejarnos bordar de pájaros
las banderas de la patria libre?
El fusil se lo dejo a usted
Que tiene la sangre fría
Y no es miedo
El miedo se me fue pasando
De atajar cuchillos
En los sótanos sexuales donde anduve
Y no se sienta agredido
Si le hablo de estas cosas
Y le miro el bulto
No soy hipócrita
¿Acaso las tetas de una mujer
no lo hacen bajar la vista?
¿No cree usted
que solos en la sierra
algo se nos iba a ocurrir?
Aunque después me odie
Por corromper su moral revolucionaria
¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?
Y no hablo de meterlo y sacarlo
Y sacarlo y meterlo solamente
Hablo de ternura compañero
Usted no sabe
Cómo cuesta encontrar el amor
En estas condiciones
Usted no sabe
Qué es cargar con esta lepra
La gente guarda las distancias
La gente comprende y dice:
Es marica pero escribe bien
Es marica pero es buen amigo
Súper-buena-onda
Yo no soy buena onda
Yo acepto al mundo
Sin pedirle esa buena onda
Pero igual se ríen
Tengo cicatrices de risas en la espalda
Usted cree que pienso con el poto
Y que al primer parrillazo de la CNI
Lo iba a soltar todo
No sabe que la hombría
Nunca la aprendí en los cuarteles
Mi hombría me la enseñó la noche
Detrás de un poste
Esa hombría de la que usted se jacta
Se la metieron en el regimiento
Un milico asesino
De esos que aún están en el poder
Mi hombría no la recibí del partido
Porque me rechazaron con risitas
Muchas veces
Mi hombría la aprendí participando
En la dura de esos años
Y se rieron de mi voz amariconada
Gritando: Y va a caer, y va a caer
Y aunque usted grita como hombre
No ha conseguido que se vaya
Mi hombría fue la mordaza
No fue ir al estadio
Y agarrarme a combos por el Colo Colo
El fútbol es otra homosexualidad tapada
Como el box, la política y el vino
Mi hombría fue morderme las burlas
Comer rabia para no matar a todo el mundo
Mi hombría es aceptarme diferente
Ser cobarde es mucho más duro
Yo no pongo la otra mejilla
Pongo el culo compañero
Y ésa es mi venganza
Mi hombría espera paciente
Que los machos se hagan viejos
Porque a esta altura del partido
La izquierda tranza su culo lacio
En el parlamento
Mi hombría fue difícil
Por eso a este tren no me subo
Sin saber dónde va
Yo no voy a cambiar por el marxismo
Que me rechazó tantas veces
No necesito cambiar
Soy más subversivo que usted
No voy a cambiar solamente
Porque los pobres y los ricos
A otro perro con ese hueso
Tampoco porque el capitalismo es injusto
En Nueva York los maricas se besan en la calle
Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa
Que la revolución no se pudra del todo
A usted le doy este mensaje
Y no es por mí
Yo estoy viejo
Y su utopía es para las generaciones futuras
Hay tantos niños que van a nacer
Con una alíta rota
Y yo quiero que vuelen compañero
Que su revolución
Les dé un pedazo de cielo rojo
Para que puedan volar.

El ejemplo de Silvia Huenchufil

Silvia Huechufil es un ejemplo de superación. Cuando todo su entorno significaba adversidad, ella salió adelante y hoy nos da su testimonio.

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“Soy la mayor de cuatro hermanas. Mi papá es obrero de la construcción y mi mamá dueña de casa. La primera de mi familia en entrar a la universidad. Entré al liceo Centro Educacional de Pudahuel a Primero Medio el año 2004. Yo quería estudiar en otro liceo, en uno mucho mejor, no quería estudiar en mi comuna. Quería entrar al Liceo Técnico 28, pero no pude entrar. Pasé todas las pruebas, todo bien, quedé aceptada, y me dijeron ‘ahora tiene que pagar la matrícula y el uniforme’ que eran 150 mil y tantos pesos. Y no los teníamos, mi papá no los tenía en ese momento. Mi mamá me dijo que me iban a tener que inscribir en un colegio de la comuna, donde la matrícula vale 15 lucas y con las notas que tenía quedaba al tiro. Tenía un 6,2 en Octavo Básico.

En ese momento mi expectativa era estudiar ahí y después trabajar. He trabajado desde chica, compatibilizándolo con los estudios para poder ayudar a mi papá con los útiles o lo que fuera. Trabajé en el persa. Vendía ropa, libros, cassetes. Teníamos puros cachureos que se vendían. Y con esa plata compraba chocolates y dulces y los vendía en el curso. Con lo que hacía me iba moviendo. Cuando cumplí 15 años trabajé de empaque envolviendo regalos, luego en cajas. Después, en Segundo y Tercero medio, empecé a trabajar en un local de comida rápida (Kentucky Fried Chicken) con permiso notarial. Ese fue mi primer trabajo con contrato, en Las Condes. Llegaba súper tarde en la noche a mi casa y como al otro día tenía que ir al colegio y tenía buenas notas, me dejaban llegar a las 9 de la mañana. Siempre tuve buenas notas en el liceo, 6,5 promedio.

No sabía qué tipo de educación recibía. Lo único que sabía era que yo era de ese colegio y que entraban cabros de todos lados, las sobras de todos los liceos llegaban ahí. Me quedaba cerca de la casa, que para mi mamá era algo que influía también porque mis hermanas estaban más chiquititas en ese momento. Y ahí me quedé y dije que iba a tratar de tener buenas notas y ser la mejor alumna.

En Tercero Medio tenía que ver qué iba a ser de mi vida, si estudiaba una carrera técnica o científico humanista. Y decidí estudiar administración en pequeñas empresas. Hice eso y en Cuarto Medio, por ahí por agosto de ese año, me dicen si quería participar en un programa de la Usach. Ahí lo único que quería era terminar mi carrera, salir de Cuarto Medio, hacer la práctica y trabajar. Porque mi papá no podía pagarme una universidad y el puntaje PSU que yo sabía que iba a tener no iba a ser muy bonito, iba a ser de 400 puntos.

Lo único que quería en ese momento era trabajar y a lo más estudiar y trabajar, hacer las dos cosas. Pensaba en un título técnico, de no más de dos años, no en una Universidad porque eso estaba muy lejos. No estaba en mi mirada. Y decía lo mismo que dicen los chiquillos: Trabajo un año y después estudio. Eso era lo que yo quería.

Pero cuando se me presenta esta oportunidad en la Usach, la tomé. Fue la directora del colegio y unos profesores la que me dijo. Éramos como 12 personas, que tenían buenas notas en sus cursos. Y de los 12 fuimos como 8 que aceptaron este desafío. Teníamos que ir todos los sábados, esa era la condición, de 8 a una de la tarde. 100% de asistencia. Faltabai’ un día y quedabas fuera. El otro requisito era dar la PSU, pero daba lo mismo el puntaje que te diera porque no lo iban a mirar. Al contrario, iban a ver tu trayectoria escolar y las notas y asistencia de los días sábado. Y así fue. No falté ningún sábado, pasé todos los ramos y en diciembre me dijeron que yo quedé seleccionada para entrar en la universidad, después de la PSU.

Creo que fue un sábado por la mañana. Yo me venía levantando y me llaman por teléfono: “Hola Silvia, tú has quedado seleccionada para la carrera de Bachillerato en la Universidad de Santiago”. Y ahí yo… fue un cambio en mi vida, marcó como un antes y un después. Porque, como te dije, mis expectativas eran trabajar y después estudiar y me llaman y me dicen que puedo estudiar en la universidad, gracias a mi esfuerzo, mis notas y mi perseverancia. Y sin pagar ni un peso. Eso fue muy emocionante. Iba a ser un cambio para mi familia, iba a abrir mi mente, conocer otro mundo que yo lo tenía totalmente lejano. Ese día mi mamá estaba feliz. Lloramos, pataleamos, saltamos de felicidad porque nunca se nos había presentado una oportunidad así a nosotros. Más que nosotros somos de clase baja, media. Y mi papá feliz, orgulloso de la oportunidad.

Fue un cambio de acostumbrarme a nuevos hábitos de estudio. Conocer chiquillos que venían de colegios mejores. Ahí era bien competitivo, como que tenís que tener buenas notas y ser el mejor para optar a las carreras. Todos querían entrar a Medicina, porque es una vía más fácil ya que por PSU no pudieron, por “Bachi” podían hacerlo. Entonces siempre ahí había competencia. Y nosotros éramos la primera generación del propedéutico, que entraba por otra vía que no era PSU. Y me sentía súper polla.

Me daba vergüenza levantar la mano porque una vez yo estaba sentada detrás de un niño, en una clase de Matemáticas y otra niña que estaba sentada al lado mío y que era mi compañera de Propedéutico, levantó la mano y dijo: “profe, sabe que no entiendo esto”. Porque nosotros veníamos con un nivel muy bajo del colegio. A nosotros nos preparaban para un técnico, no para entrar a la universidad. Y este niño dice: “hay, cómo no lo va a saber, qué tonta, si eso lo pasaron en segundo medio”. Me quise morir y pensé para mí que nunca iba a levantar la mano, no voy a preguntar nunca nada pa que se anden riendo de nosotros porque veníamos un liceo prioritario, vulnerable y no teníamos los conocimientos que ellos tenían. Y eso me marcó caleta también. Me dio miedo, frustración y acostumbrarme a eso fue difícil.

Ahí, como tenías la opción de entrar o no entrar a clases, no era como el colegio. Y para qué te voy a contar de mis primeras notas. No eran las que tenía en el colegio, eran puros 1. Un 1,4 me saqué en mi primera prueba y en la segunda me saqué un 2. Dije: qué hago aquí, esto no es para mí. Y me sentía muy mal por las notas. Cómo tan tonta, pensaba. Así me trataba yo misma. Y era porque no veníamos de una buena base del colegio, no veníamos preparados como los chiquillos que estudiaron en un preuniversitario y tenían conocimiento, harto. Fue muy complicado el primer año, el adaptarme. Ya en segundo año me fue mejor. Pasé algunos ramos y los que me echaba eran de Matemáticas, siempre. Y me lo eché tres veces. Me da vergüenza decirlo, pero eso pasó. Y por esa razón me retiré de la universidad.

No era la culpa de los profes, porque ellos nos ponían hasta ayudantías, más horas de matemáticas y aún así no. Por ese lado no va lo mío. Igual teníamos compañeros y amigos que entraron por PSU y fueron muy muy buenos compañeros con nosotros. Y nos explicaban, nos ayudaban, hacíamos grupos de estudio y ellos mismos me iban enseñando, explicando. Igual eso a varios les ayudó harto, a algunos que están a punto de titularse, igual que yo. Porque pudieron salir adelante, a pesar de todo eso.

Muchos desertaron. El primer año salieron por lo mismo, porque tenían puros 1, puros 2. Y se fueron. En segundo año también. De mi colegio se fueron varios. También por problemas económicos, porque ahí los horarios que tenías en la U, con ventanas gigantes y con ese horario no podíamos encontrar pega. No podíamos trabajar. Lo que yo hacía era trabajar los fines de semana. De vendedora, captadora de crédito, en locales de comida rápida. Cualquier cuestión que me compatibilizara con el estudio. Porque también teníamos que tener plata para las fotocopias, plata pa la micro, pa comer. Gracias a Dios yo tuve en ese tiempo la beca de la Junaeb, que me salvaba harto. La municipalidad por ahí nos regaló una platita para poder comprarnos un notebook. Eso igual nos ayudó porque tuvimos el apoyo en ese tiempo.

Cuando renuncié, me llaman por teléfono y me dicen: Silvia, qué pasó, por qué renunciaste. Porque los profes estaban muy preocupados por los que éramos propedéuticos. “Pero toma de nuevo el ramo, te damos la posibilidad”, me dijeron. Uno hasta tres veces lo puede tomar, si no, ya después chao. Me ofrecieron ayuda, pero yo dije que no. “Esto no es para mí, lo números no son para mí”. Fue el único ramo que topé y si no pasaba ese ramo, no podía salir. Tres años llevaba ahí y uno más me moría. Tenía ramos aprobados también de pedagogía general básica y no, tampoco servía para profe. Ahí decidí renunciar.

Me salí a mediados del 2010 y decidí hacer un curso técnico. Algo tengo que hacer porque no me puedo quedar así. Y me metí a estudiar Técnico en Enfermería y Primeros Auxilios, algo así. Estuve ahí como cuatro meses en un instituto, en Estación Central. Imatec creo que se llama, ya ni me acuerdo. Por último para tener algo y no quedarme con el puro cuarto medio.

Mis papás se enojaron. Igual les costó. Mi papá se sintió súper mal cuando supo que me había ido, porque yo traté de pasar súper piola en la casa hasta que les dije que había renunciado y no iba a seguir estudiando. Se sintieron defraudados porque habían puesto toda la esperanza en que yo sacara un título profesional, que fuera la primera de la familia y no se pudo. Fue terrible igual porque era una gran oportunidad porque mi papá no gastaba ni uno conmigo.

Y me llaman de nuevo en diciembre de 2010. Me preguntaron de nuevo que por qué me había ido, que necesitaban que yo volviera, que me iban a ofrecer otra cosa. Eso fue que entrara a la Universidad Católica Silva Henríquez, que también tiene Propedéutico.

También estuve en los cursos de gestión personal del Propedéutico, los tres años que estuve en la Usach. Todos los años, de agosto hasta diciembre se necesitaban alumnos para ayudar a estos chiquillos. Lo hice el primer año gratis y el segundo nos pagaron. Teníamos cursos de 10, 12 niños. Ahí hice clases en la U. Alberto Hurtado y en la Silva Henríquez. Ahí me conocieron y después me llamaron para ofrecerme que estudiara, que no podía desertar y que tenía hábitos de estudio para seguir. Fui un día y me mostraron una lista de carreras en la universidad. Yo me fui al tiro por el lado humanista, de las ciencias sociales y me fui por Técnico Universitario en Educación Social que tenía la universidad en ese momento y que duraba dos años. Era en la noche y encontré que podía trabajar de día y estudiar de noche. Pero no sé qué onda, no se matricularon en esa carrera y no siguió. Lo que más se parecía era Trabajo Social, así que ahí tomé eso.

Ahí partí como avión. Aprobé todos los ramos el primer año. Mis notas ya no eran 1, ni 2, sino que 5 o 6. Segundo año me convencí que era lo mío. El tercero hice mi práctica intermedia en la Vicaría de la Solidaridad, estuve todo un año ahí en práctica. Totalmente convencida de que ese era mi camino. Y ahora estoy en la tesis, no he reprobado ningún ramo. Todo lo que viví en la Usach la llevé acá y no me costó nada. Escribir ensayos, papers y todo bien. Me queda un semestre para titularme.

Cuando estaba en la Silva Henríquez, trabajando y estudiando perdí un poco la pista, pero a fines del año pasado me preguntó si quería trabajar como asistente en el mismo programa. Yo le dije que feliz porque eso me permitía estudiar y hacer la pega que ellos me piden. Y en abril ingresé al taller como asistente. Entonces ya hacía más pega administrativa, no de mi carrera. Y ahora comenzó el programa PACE y estoy de lleno en eso, en el área de gestión personal y preparación para la vida universitaria. Estoy a cargo, con un compañero, de 12 ex propedéuticos que pasaron al programa. Y con la vinculación con los colegios, con los terceros medios de los 12 colegios que tenemos convenio.

Fui a Talagante el otro día a contar mi experiencia a los terceros medios y segundo medio. Fui a mi colegio también a hablar con los apoderados del colegio. Y quedan todos así con los ojos bien abiertos porque dicen que se puede igual lograr las cosas. Si ven que uno vive en una población estigmatizada por la droga no por eso uno se va a quedar ahí, no por eso uno va a hacer lo mismo que los demás y ganarse la plata fácil. Y al contrario, uno tiene que buscar otros rumbos. Yo les contaba mi experiencia, cómo era entrar a la Usach, cuáles eran mis notas, cómo me sentía en esos momentos. Que la frustración era muy grande y que después de esa caída tan grande de desertar en la universidad y después volverse a levantar eso también les llamó mucho la atención. Y eso de estar devolviendo la mano a lo que hicieron conmigo, es genial.

También me invitaron al desayuno el otro día con la Presidenta. Fui con mi generación, chiquillos que vienen hace dos años y estudiantes de Tercero Medio de los colegios con los que trabajamos. Y fue una experiencia muy bacán, muy buena. Le contamos todo lo que tuvimos que pasar, las notas que teníamos en la universidad, que nos costó mucho adaptarnos a este nuevo mundo. Conocimos La Moneda, casi toda La Moneda. Nos sacamos una selfie con ella.

Y el viernes fue la presentación del programa PACE en la Usach me pidieron que hablara. Conté mi testimonio ante la Presidenta, el ministro, el rector, el alcalde. Estaba muy nerviosa porque siempre había hablado con poca gente, máximo 30 personas. Ahí conté mi experiencia y les llegó caleta. Personas que yo nunca había visto en la vida me felicitaban, me decían que en realidad se pueden lograr las cosas. Y que gente que somos de familias esforzadas también, que no es necesario tener harta plata pa’ poder estudiar.

Creo que los niños que estudian en liceos emblemáticos son súper egoístas. Sin una forma como el Propedéutico, el Ranking de Notas o ahora el PACE, muchas personas que pueden con harto esfuerzo salir adelante no lo harían. Y eso de irse del colegio para mejorar el ranking, en algunas partes incluso no está funcionando porque les hacen bullying y se tienen que devolver. A ellos igual los jodieron un poco con esto, pero muchos de ellos tienen nivel para rendir en cualquier parte. Yo tengo un primo que entró ahora al Instituto Nacional. Tuvo que dar como mil pruebas y tienen malas notas a pesar que saben mucho. Pero ellos tienen una educación que yo no tuve antes de entrar a la universidad y eso sirve mucho.

Estoy feliz porque aproveché la oportunidad y ahora quiero devolverlo. Es lo que me gusta y aunque se viene mucha pega por delante, es lo que quiero que pase, que muchos más como yo tengan la oportunidad de ser universitarios.”

Violadores: La cruda realidad de las acusaciones.

Hace un tiempo escuché a un Abogado, connotado por cierto, en un medio de prensa nacional, alertando que los sistemas judiciales tenían un gran problema: “muchas de las acusaciones de abuso sexual y violaciones son falsas”, y por ende, inocentes hombres quedaban a la deriva terrible del escarnio público.

Pero en un ánimo de esclarecer la realidad, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI, durante 2006 al 2010, nos entrega una serie de estadísticas que vienen a cambiar el panorama, y acá la gráfica que la resume:

 

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Esta gráfica nos demuestra que solo se notifican y denuncian el 10% de los actos de violación sexual, siendo solo el 2% la tasa de notificación falsa. Esto, tomando solo los datos que implica violación forzada y penetrativa, no con otras formas de violencia sexual, por lo que implica una definición con alto nivel de sesgo de género, discriminación social y económica. Los que van a la Cárcel por estos crímenes, son un porcentaje insignificante.

La violación y la violencia sexual siguen afectando a hombres, mujeres, niños y niñas alrededor del mundo, y estadísticamente se podría sintetizar que casi el 100% de estos actos no se denuncian ya que existen una serie de barreras sociales, emocionales y legales.

Una vez más este es un llamado de atención. Chile, no posee estas estadísticas, y uno debe recurrir a estadísticas de países donde los sistemas de denuncia tienen  similitudes. ¿Cómo evaluar si no sabemos cuál es nuestra realidad?
Del mismo modo, el Gobierno y la Sociedad Civil deben establecer políticas públicas e iniciativas ciudadanas que lleven a concientizar a la sociedad de que existen errores teóricos y metodológicos en la construcción legal de esta problemática, como también informar, proteger y prevenir estos actos que destruyen a miles de personas.

Por último, a todos ellos hombres que temen ser denunciados de manera inocente, infórmese que aquello es un mito, o como diría por ahí el dicho: “el que nada hace nada teme”.

Este artículo tuvo sus repercusiones. Me acusaron de decir falsedades y con cero respaldo. Por esto mismo, es que optamos por publicar las fuentes que la respaldan. Acá van:

Of those 100 reported rapes, we show 30 faced trial (this includes those that were jailed). This is 30%.  Faced trial, for the purpose of this graphic, uses composite data reflecting the terms prosecution, arrested, and faced trial.

Of the 100 rapes brought to trial, 10 are jailed. This is 10%.  Or, of the 30 rapes prosecuted, 10 are jailed. This is 33.3%.

Of the 100 rapes reported, 2 are false accusations.  The 2% false accusation rate was applied only to the number of reported rapes.

Discriminación en los niños

En mi experiencia en el sector educacional he podido constatar que los niños discriminan. Sin embargo, tengo absoluta certeza que este es un hábito que lo han aprendido a partir del seno de la familia, el medio social en el cual viven y sobre todo del sistema educacional en que están insertos.

Según los últimos estudios en Chile, el 75% de los chilenos creen que este es un país con muchos prejuicios y tabúes, mientras que el 70% de los chilenos dice discriminar a los inmigrantes latinoamericanos. En virtud de los análisis realizados por UNICEF, más del 50% de los niños dice haber sido aislado por ser diferente del resto, mientras que el 88% de los niños y adolescentes señala que quienes sufren más   bromas de parte de sus compañeros son quienes tienen un problema o defecto físico o rasgos indígenas.

Hace unos años atrás, el programa “Informe Especial” de TVN (Chile) realizó el siguiente experimento social (según la metodología de Kenneth y Mammie Clark) que acá se comparte:

Este mismo experimento, ha sido reproducido en distintas culturas y sociedades. Acá, un ejemplo de México:

Es realmente impactante constatar que las sociedades educan a través de parámetros normativos que tienden a homogeneizar la dinámica social, estableciendo “la normalidad”, los “conceptos de bien y mal”, y estos, relacionados con color de piel, etnias, culturas y religiones.

Sin embargo, en el siguiente video demuestra lo contrario. Un niño entra en un proceso racional de entender que el ejercicio del amor no tiene fronteras ni géneros. Acá, entiende de una manera muy simpática como es posible que dos hombres sean esposos:

Lo más probable es que Calen esté en un espacio familiar donde se habla y conversa sobre el libre ejercicio del amor como también padres que le han enseñado que pueden existir la diversidad de matrimonios y enlaces de pareja.

En mayo de 2013, se estrenó en Estados Unidos la serie animada SheZow, que trata de Guy, un niño de 12 años que colocándose el misterioso anillo de su tía, se transforma en SheZow, una superheroína con tacos, melena larga, y ropa color rosa. Guy es la representación reafirmada de su identidad de niño, no presenta tendencias homosexuales, mientras que su alterego, no es travestismo, sino una representación femenina de sí misma que desea salvar el mundo. Acá su presentación oficial:

Creo necesario que nuestra sociedad debe estar fundada en la conciencia de que el ser humano se constituye y sostiene en diversidad, donde el pluralismo sea el ejercicio libre de nuestras vidas. Para ello necesitamos educar a nuestros niños bajo esos principios y valores. Lo contrario a eso, a mi juicio, es una sociedad absurda, violenta y creadora de un orden moral ficticio.

 

¿Quién financia a Greenpeace?

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Greenpeace es una Organización no gubernamental fundada en 1971, en la ciudad de Vancouver, Canadá, con el fin de proteger y defender el medio ambiente. Conocidos son sus sedes en todo el mundo (40 países), sus tres buques navegando los mares oceánicos, y sus millones de socios en todo el globo.

A riesgo de ser denunciado, maltratado y sometido al juicio negativo de todos mis lectores, vengo a preguntar y responder algo que es políticamente incorrecto: ¿Quién financia a Greenpeace? Pues bien, en vez de realizar conjeturas puedo decir que he encontrado respuestas. Las pruebas físicas sobre estas donaciones las tengo en mi poder y si usted desea que se las envíe, no tengo ningún problema, me escribe un mail y se las envío.

Greenpeace, funciona a través de tres personalidades jurídicas: Greenpeace Fund Inc, Greenpeace Fund y Greenpeace Inc, que crean el Holding GPUSA, con sede en la 702 de H Street, Nw, Suite 300, Washington DC 20001. En cuanto a Greenpeace Fund, esta tiene como fin otorgar soporte financiero a las distintas organizaciones de la ONG Greenpeace.

De este modo, Greenpeace Fund se norma bajo la ley de Fundaciones Privadas sin ánimo de lucro y deben presentar anualmente de manera pública una contabilidad de donaciones recibidas, su uso y estados financieros al día. La sección de la contabilidad que permite que las empresas que donan puedan reducir impuestos, se llama “Return of Organization Exempt From Income Tax”, y quedan estipulados IRS Form 990-PF

A continuación enumero y describo las donaciones de sólo cuatro distintas empresas:

1. Familia Rockeffeler 

La Familia Rockeffeler son propietarios de Exxon Mobil, una de las compañías petroleras más importantes del planeta, además de ser propietarios de Chevron, Sohio y el JP Morgan Chase entre otras compañías.

Si revisamos los IRS Form 990-PF, desde los años 2001 al 2008, este conglomerado donó a través del Rockeffeler Brothers Fund, un total de US$ 1.100.000.

2.  Turner Foundation Inc.

Turner Foundation es la sección sin fines de lucro de Robert Edward Turner III, un multimillonario magnate de los medios de comunicación, dueño de AOL Time Warner, que a su vez es dueño de canales internacionales como TNT, CNN, Warner Bros, productoras como New Line Cinema, Warner Music Group, y en Chile es dueño de CNN Chile y Chilevisión.

En un período de solo tres años (1996-2001) por este medio se donó una cifra no menor de US$ 1.390.000.

3. Charles Stewart Mott Foundation

Charles Stewart Mott fue un visionario líder industrial originario de Michigan, que llegó a ser el socio original en la creación de la importante General Motors Corporation. Esta compañía es una de las principales en la producción de automóviles y camiones, con más de 9.025 millones de unidades vendidas en el 2011, vendiendo marcas como Opel, Cadillac, GM, Daewoo, Buick y Chevrolet.

La Fundación asociada a General Motors, financió a la filial rusa de Greenpeace – la Stichting Greenpeace Council – en 2002, con una suma de US$ 49.000 . Ese mismo año, la General Motors entraba al mercado ruso de automóviles de la mano de la marca AvtoVaz.

4. Getty Oil

J. Paul Getty, uno de los más importante magnates de la industria petrolera, no solo fundó Getty Oil, sino también The Marisla Foundation, un fondo para financiación en el ámbito del medioambiente y combate contra la pobreza. Estos han sido los mismos que según los registros de las IRS Form 990-PF, han donado desde el 2001 al 2008, una cifra de US$ 460.000. 

Me nacen las siguientes preguntas: ¿De qué forma pueden sostener el argumento de la protección y defensa del medioambiente, cuando son financiados por empresas que han ido en contra de esa misma misión corporativa? ¿La donación implicaría el manejo de una agenda o el posicionamiento estratégico a través de Greenpeace? ¿La naciente República Glaciar en territorio de la República de Chile qué objetivo tiene dentro de los financistas de Greenpeace Fund?

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