Zea, la niña que combate la homofobia

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Y estaba ahí el Predicador extremista cristiano, diciéndole que si no conocía a Jesús se iba a ir al infierno, que iba a sufrir, que sólo sentiría dolor. Se lo dijo a una niña de tan sólo 7 años, Zea, que participaba feliz de la ComFest de 2015 en Columbus, Ohio, Estados Unidos.

¿Qué hizo Zea? Con un silencio apabullante y una valentía que la engalanó, se paró al frente de este Predicador extremista, mostrándole con convicción que todas las personas somos iguales y que el amor no sabe de categorizaciones, menos ante el miedo impuesto por la Religión.

La reacción inicial de Zea cuando oyó las palabras del predicador fueron de confusión, seguidas de incredulidad: “¿Por qué querría alguien ser tan malo?”.

Acá el video que se convirtió en viral:

1st Grader Backs Down Homophobe Street Preacher

 

 

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Homofobia en el país de Bob Marley

Marley

 

Bob Marley hizo un breve viaje a los Estados Unidos en febrero del 1979 para realizar unos importantes negocios discográficos. Marley conocido por ser un bohemio y gozador de la vida, fue invitado a una serie de fiestas. A una de ellas, le dijeron que le iban a presentar a Prince, del que su manager le dijo que era un genio musical y un tipo muy agradable. Cuando Bob le vio llegar con su tan conocido impronta, optó por escaparse para impedir que nadie le viera, y mucho menos le fotografiaran con Prince, con aquel “butty man”.

“Butty Man” es un término despectivo para referirse a los homosexuales. Si teníamos en nuestras mentes que Jamaica era una isla paradisíaca donde la paz y el amor reinaban, aquella tan solo es una caricatura. Desde 1864,  rige una Ley colonial que castiga la sodomía con 10 años de cárcel, y cualquier intimidad física entre hombres (sea pública o privada) con dos años de presidio efectivo.

A nivel cultural el asunto es peor. La homosexualidad en Jamaica está considerada una patología biológica, un pecado religioso y una aberración cultural, por lo que está socialmente aceptado que un golpiza, una apuñalada, una destrucción facial o un asesinato a un homosexual es algo “prácticamente normal”. En el 2012 se registraron 1600 asesinatos de homosexuales. La justicia y las instituciones públicas no protegen a las víctimas de esta brutalidad.

El anterior Primer Ministro de Jamaica, el conservador Orette Bruce Golding, había afirmado incluso que “los homosexuales merecían morir”. Hoy, la actual Primer Ministra, Portia Simpson-Miller declaró que “nadie debería ser discriminado debido a su orientación sexual” y que “el gobierno debería proporcionar protección” al colectivo LGBTI. Un avance, pero que no se ve reflejado en una normativa que vaya hacia el respeto de la diversida.

Qué lejos está Jamaica – y el mismo Marley por cierto – de su misma letra: “One love, one heart let’s get together and feel all right (Un amor. Un corazón. Juntémonos todos y nos sentiremos bien.”